Estudio del arrendatario
Ingresos, historial y referencias verificadas. No basta con que caiga bien.
El problema de arrendar nunca es encontrar quién quiere la propiedad; es encontrar quién la va a cuidar y a pagar. Por eso el estudio del arrendatario es lo primero, y el contrato se hace a la medida del caso.
Ingresos, historial y referencias verificadas. No basta con que caiga bien.
Contrato ajustado al inmueble y a la Ley 820, con póliza de arrendamiento o codeudor.
Acta con fotos del estado real. Es lo que evita la pelea del final.
Canon al día, incremento anual según el IPC y renovación cuando toca.
Cada uso tiene su contrato y su riesgo. El de local comercial no es el de vivienda.
Qué arreglar y a qué canon apuntar para que no se quede vacío.
Estudio de cada interesado antes de mostrarte la carpeta.
Contrato, póliza, inventario y entrega de llaves el mismo día.
Recaudo, reajuste anual y respuesta cuando algo se daña.